El mundo del marketing se nutre a menudo de términos complejos que parecen ir y venir según las modas. El Inbound Marketing es uno de esos “palabros” que nace en 2009 de boca de los fundadores de HubSpot, pero lejos de ser una moda pasajera, parece que ha venido para quedarse.

El Inbound Marketing nace de la combinación y la evolución de lo que se conoce como Permission Marketing, un concepto estrechamente vinculado al mundo del e-mailing, que busca siempre consentimiento previo del usuario a cualquier envío de comunicaciones comerciales y en el Marketing Relacional que persigue fidelizar a los clientes creando relaciones duraderas en el tiempo.

Por tanto, el Inbound Marketing es tremendamente importante para cualquier empresa que esté intentando captar nuevos clientes y mantenerlos a lo largo del tiempo. Y cuando decimos que es un término que ha venido para quedarse, es porque sus creadores han sabido ver hace años una realidad ya muy latente en nuestros nuevos hábitos de consumo.

Y es que, la era de Internet trajo consigo un cambio fundamental en nuestra forma de relacionarnos con las marcas: El consumidor tiene el poder de buscar, informarse, comparar, compartir, opinar… Sabemos lo que queremos, somos reacios las interrupciones de las marcas, a la intrusión y a la cacería indiscriminada del gran consumo. En definitiva, los consumidores hemos tomado el control en el proceso de venta, y el Inbound Marketing ha llegado para dar respuesta a esta nueva realidad.

Y así, el Inbound Marketing se convirtió en una estrategia fundamental cuyo objetivo radica en que sean los propios consumidores los que encuentren a las marcas e interactúen con ellas, sin acosos ni intromisiones.

Y esta estrategia consiste en definitiva en 4 puntos fundamentales: (1) Atraer tráfico cualificado hacia nuestra marca, personas que tengan interés en lo que podemos ofrecerle para que existan más posibilidades de (2) convertir a esos visitantes en clientes potenciales, de forma que sea su propio interés el que lo lleve a facilitarnos una forma de contacto directa con ellos, o lo que es lo mismo, su dirección de correo electrónico.

La información de contacto es la moneda más valiosa que existe en el Inbound Marketing, y en marketing online en general, y la que tiene más posibilidades de abrirnos las puertas de la (3) venta, transformando esos contactos en clientes reales que no solo nos compren, sino también, que tengan un grado de (4) satisfacción tan alto, que se conviertan en verdaderos prescriptores de nuestra marca.

Y con esto, tenemos ya las bases del Inbound Marketing. Sencillo, ¿Verdad? Esperamos pues que esta información os sea útil y que empecéis a implementarlo en vuestras propias estrategias de marketing. Ya nos contaréis qué tal os fue.